Información para el público

Las emociones, como el miedo, la ansiedad, la tristeza o la euforia, son reacciones que experimentados todos ante situaciones comprometidas de peligro físico, amenaza de un resultado negativo, pérdida de un ser querido o un importante éxito.

Durante estas reacciones experimentamos malestar o bienestar psicológico, sensaciones fisiológicas de activación o calma, así como la sensación de control o pérdida del mismo. Nuestro cuerpo experimenta cambios fisiológicos que podemos percibir y otros de los cuales no tenemos información, en diferentes sistemas como el cardiovascular, digestivo, endocrino, muscular, etc. Estos cambios suelen ser adaptativos, en el sentido que nos permiten responder mejor a la situación con una conducta más apropiada.

Así, experimentamos miedo ante un peligro para nuestra integridad física, que nos prepara para huir, luchar o quedarnos paralizados; o bien, experimentamos ansiedad ante la anticipación de un problema que podría arrojar un resultado negativo para nuestros intereses, lo que nos lleva a ponernos en alerta, experimentando nerviosismo e inquietud.

Pero las reacciones emocionales también pueden producirnos algunos problemas, en algunas ocasiones, si no sabemos manejar estas respuestas. Así, por ejemplo, un exceso de miedo o ansiedad, casi permanente ante casi cualquier situación cuyo peligro o amenaza estamos sobrevalorando a nivel cognitivo, con interpretaciones magnificadas, a las que no paramos de dar vueltas o rumiar, nos conduce a un estado de excitación o activación exagerado, que no sólo no resulta adaptativo para mejorar nuestra conducta, sino que además puede a la larga producir un trastorno de ansiedad o algunas somatizaciones.

Los problemas de ansiedad, depresión y somatizaciones (quejas físicas de origen no biológico que cursan con altos niveles de ansiedad) son los trastornos mentales más prevalentes en la Atención Primaria española.

Aproximadamente, uno de cada tres pacientes que acude a su médico de Atención Primaria, presenta uno de estos trastornos. Además, otras personas que no cumplen los criterios clínicos de éstos, presenta un desorden emocional caracterizado por una sintomatología intensa asociada a estrés psicosocial. Con lo que al final uno de cada dos pacientes que acude a Atención Primaria presenta síntomas emocionales, malestar psicológico, activación fisiológica y algunos problemas de conducta.

El tratamiento que se ofrece en estos casos es principalmente farmacológico, cuando se debería iniciar con un entrenamiento en psicoeducación, que implica dar la información necesaria sobre lo que le está sucediendo a nivel emocional, así como claves para comenzar a autorregular mejor sus emociones.

Psicofundación ha promovido la puesta en marcha de un ensayo clínico (PsicAP) que pretende llevar la psicoeducación y el entrenamiento en técnicas psicológicas cognitivo-conductuales a los pacientes que acuden a Atención Primaria con alguno de los desórdenes emocionales más frecuentes: problemas de ansiedad, depresión leve o moderada, así como somatizaciones. Se trata de un ensayo multicéntrico que se desarrolla en las Comunidades Autónomas de Madrid, Valencia, Castilla-La Mancha, Islas Baleares y País Vasco. Este ensayo pretende demostrar que este tipo de abordaje psicológico es más eficaz y eficiente que el tratamiento habitual que se ofrece en Atención Primaria.

Enlaces

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No existe apoyo científico para el tratamiento de los trastornos de ansiedad con tranquilizantes. Entrevista a Antonio Cano Vindel

Fármacos antiestrés. Boletín de la SEAS (Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés)

Noticias e investigaciones sobre desórdenes emocionales en Atención Primaria. Blog "Cognición, Emoción y Salud". Antonio Cano Vindel

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